La gestión del dinero en las apuestas deportivas

gestion del dinero en apuestas deportivas

La gestión del dinero es tan importante en el mercado de apuestas que viene a ser uno de los pilares principales sobre el que se basa cualquier estrategia que quiera tener éxito a largo plazo.

Esto vale para cualquier mercado de apuestas, ya sean deportivas, de póker, de trading bursátil, Forex, o incluso las de un casino.

Aunque todos esos son estilos de apuestas diferentes al final no son más que el mismo perro con diferente collar, y en todas esas actividades vamos a tener que enfrentarnos a rachas extremadamente negativas.

Por lo tanto esto que voy a comentar de la gestión del dinero en las apuestas debería valer para cualquiera de estas actividades de una manera aproximada, con las diferencias inherentes que hay entre una y otra, por supuesto. Por ejemplo, entre el póker y las apuestas deportivas.

La gestión del capital como base para construir un bank

Bien.

Siempre hay gente que se dedica a hacer apuesta a lo loco, y podemos estar seguros de que ese tipo de gente es la mayoría de los que abren cuentas de apuestas y se ponen a apostar por corazonadas a su “equipo favorito” o al que piensan que va a ganar, porque todo el mundo siempre tiene un Jorge Valdano o Luis Aragonés dentro de sí.

Ya sabemos, o deberíamos saber, que esta manera de apostar nunca va a llegar muy lejos y que a lo más que podemos aspirar es a tener una buena racha y poco más.

Eventualmente acabaremos perdiendo todo el dinero depositado, unas veces tardando más, otras menos, y dependiendo mucho del grado de locura con el que se apueste.

Por ejemplo, hay gente que arriesga el 15% de su cuenta en cada apuesta sin pensar mucho y así no pasan muchas horas o días en los que se queda a cero.

Otros arriesgan un 10, otros un 5% y otros van variando las cifras según estén de humor.

Bien, eso así no va a funcionar.

Esto no es como el poker, en donde dicen que si tienes una buena estrategia y juegas de manera más o menos decente, puedes empezar con 15 o 20 bankrolls, apostando un 5 o 7% de tu cuenta en cada partida.

Esto parece interesante, pero claro, para eso tienes que haber estudiado mucho el mercado y saber lo que estás haciendo, y aún así hoy en día la cosa no está nada fácil. Ya no es tan fácil ganar en la Era de la automatización en la cual todo el mundo además está bien informado.

En las apuestas deportivas el tema funciona más o menos como en el trading.

Para empezar a operar de una manera sensata y sobre todo en aquellos sectores de apuestas donde vamos a tener que buscar grandes rachas perdedoras, es decir, en aquellos donde busquemos cuotas muy altas, lo recomendable es apostar no mucho más del 0,5% del bank en cada apuesta.

De esa manera podrías permitirte una racha de 200 apuestas perdidas en el caso del 0,5, o de 100, en el caso de arriesgar el 1%.

Está claro que cuanto mejor sea tu estrategia más podrás arriesgar pero como dije antes, todo dependerá de cuanto buscas ganar.

Imagina que solo apuestas a partidos con una cuota mayor de 12.

En ese caso no debería extrañarte perder 25 o 40 veces consecutivas en ocasiones.

Y créeme, cuando has perdido 40 veces consecutivas es muy difícil recuperar con las victorias porque el “capital comido” es más difícil de construir que el “capital inicial”.

Ejemplo de gestión del dinero en apuestas con cuotas altas

Pongamos que has perdido 32 apuestas apostando el 1% de tu cuenta en cada una.

Tu cuenta se habría reducido al 72,5% del balance inicial.

Pogamos que ganamos tres apuestas consecutivas del 12%, lo que en teoría, y manteniendo el montante fijo, serían 36 apuestas perdedoras.

En ese caso lo lógico es que ganásemos un 4%, pero al intentar remontar desde un 72,5% solo habremos conseguido llegar al 101,8% del balance inicial. Es decir, que habremos ganado u 1,8% en total.

Aquí podemos ver el efecto pernicioso de intentar remontar apuestas cuando hemos tenido rachas negativas.

Prueba a hacer esto apostando el 5% de la cuenta y nos sale con 32 derrotas, un 19,3% de la cuenta inicial.

Si ganamos tres apuestas seguidas del 60% (equivalente al 12% anterior), tendremos que solo tendremos un 79% de la cuenta inicial, y eso que esas tres apuestas ganadoras equivaldrían a 36 perdedoras.

Pero ¿Cómo es posible que hayamos perdido tanto si deberíamos haber ganado 4 apuestas netas de un 5%, es decir, un 20% de beneficio?

Pues por lo de antes: porque el interés compuesto trabaja en tu contra en los mercados de apuestas, al menos cuando quieres ganar más de lo que pierdes.

La solución de muchos pasa por intentar ganar menos, en casos menos que la paridad, y así, intentar reducir el peso negativo del interés compuesto. Pero déjame decirte que ese tipo de apuesta, en la que vamos buscando ganar menos no es nada fácil para ganancias en el largo plazo.

Además, hay un detalle que no hemos inlcuido aquí y es el de las posibles comisiones o costes de apuesta, que si los incluimos ya podríamos ver que nuestras posibilidades están muy limitadas.

Por lo tanto, independientemente de la estrategia que quieras llevar a cabo, te recomiendo que apuestes una cantidad mínima de tu cuenta, idealmente el 0,5% de la misma, o quizá un 1%.

Esa cantidad no te debe parecer poco, para nada; sobre todo si haces apuestas a menudo.

Evidentemente, si haces apuestas muy ocasionales, entonces deberías apostar mucho más de la cuenta, pero en ese caso ya tendrías que mirar que esas apuestas tienen un ratio de ganancia-pérdida muy positivo o que ganas muchas más de las que pierdes. Es decir, que apostando poco pero bien sería la única manera en que podríamos apostar una cantidad de dinero mayor de lo comentado anteriormente.

Claro, lo realmente difícil es encontrar esas apuestas de alta probabilidad.

Una cosa es decirlo, y otra conseguirlo.

Ese, desde luego, es el sueño de cada apostador en potencia.

Imagina que tu sistema solo te permite descubrir una de esas apuestas a la semana.

Pero que dicha apuesta tiene el doble de posibilidades de ganar que de perder.

¿Qué harías?

Pues cada vez apostar muy fuerte.

Imagina que apostamos un 5% como en el caso anterior y que hacemos 51 apuestas al año.

Si ganamos 34 y perdemos 17 con un ratio de 1:1, habremos hecho unas ganancias espectaculares, multiplicando nuestra cuenta por aproximadamente 2.20.

Esto último igual te parece poco, pero créeme, casi cualquier apostador daría lo que fuera por conseguir algo similar.

De cualquier modo, esto último es casi una quimera y muy improbable, sobre todo para la gran masa de apostadores.

Por lo tanto, para el apostador medio – es decir, la gran mayoría – lo mejor es arriesgar lo mínimo posible y por tanto, realizar una gestión del dinero bastante conservadora.

Gracias por compartir

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