El problema de la adicción a las apuestas deportivas

adictos a las apuestas deportivas

¿Sabes cuántos apostadores tienen un problema de adicción y no lo saben o no lo quieren reconocer?

Muchos más de lo que nos pensamos.

Por ejemplo, en el Reino Unido, donde la cultura de las apuestas es tan extensa y con tantas casas de apuestas en la calle, el problema de la adicción es enorme, y la NHS, la versión inglesa de la Seguridad Social, estima que alrededor de 600.000 apostadores con problemas serios de adicción.

Eso, en un país de poco más de 60 millones de personas, es un problema muy grave.

¿Por qué es un problema tan grave esta adicción?

Porque los que están bajo su influjo no pueden salir de la misma fácilmente, a pesar de que lo parezca a primera vista.

Muchos están enganchados pero ni siquiera lo admiten y visitan las casas de apuestas online y físicas todas las semanas sin falta. Algunos las visitan todos los días de manera enfermiza.

¿El resultado?

Que esos adictos a las apuestas pierden todo su dinero en ese vicio – o casi todo. A eso lo sumas las copas que toman mientras esperan los resultaos y poco más, y el dinero del mes se esfuma entre los “tickets” de apuestas.

Luego no hay dinero para pagar el alquiler, para comida, para los gastos esenciales, y surgen los problemas.

¿Qué causa la adicción a las apuestas?

Es complicado poder decir una causa segura, pero parece que hay ciertos rasgos personales que favorecen el que una persona pueda caer víctima de largo plazo de este problema, sobre todo si a ello le sumamos otros como el alcohol.

Ojo, porque la NSH creo que solo tiene en cuenta el problema de las apuestas deportivas y quizá de póker, y no sé si cuentan también el de las apuestas de trading, que es otro mundo prácticamente igual y en el que diría que son cientos de miles los adictos que pierden y pierden de manera casi diaria en los complicados mercados financieros.

Yo mimos he sido víctima puntual de este problema en el pasado.

En una época en la que ponía más y más dinero en la “mesa de apuestas” online y perdía y perdía de manera irremisible, hasta que al final me quedaba sin dinero.

Lo que pasa es que en mi caso cuando acababa mi dinero siempre recapacitaba una temporada e intentaba estudiar el mercado profundamente hasta descubrir por qué estaba fallando.

Era una enganche, pero al menos tenía un sentido, había un plan de futuro.

No era la típica adicción del punter que va a la casa de apuestas de la esquina – u online – día tras día año tras año para hacer pequeñas apuestas, y simplemente buscando ganar de vez en cuando para “sentirse bien”, al menos algunos días.

Eso es lo que pasa en realidad con casi todos los mercados de apuestas, incluso las loterías nacionales.

Que la gente se dedica a apostar año tras año, por décadas, incluso, sin un plan, simplemente apostar por apostar, con la “esperanza” de dar el pelotazo algún día.

Lo que ocurre es que en las loterías la gente va perdiendo dinero irremisiblemente con el paso de los años y no se entera, pero siempre le da igual porque tiene la esperanza de ganar los millones algún día.

En las apuestas deportivas no es muy diferente, pero en lugar de esperar los “millones”, esos jugadores ganan un día, pierden otro, y así van teniendo rachas más o menos equilibradas, con unos días de euforia en los que van a celebrar, y otros de tristeza, donde pierden más de la cuenta. Lo que ocurre con estos apostadores es que al final, al cabo de semanas o meses, si se dieran cuenta, verían que están perdiendo dinero irremediablemente.

No digo que con el tiempo algunos de estos punters o apostadores recreacionales puedan desarrollar un sistema más o menos efectivo para apostar con eficiencia a medio plazo.

Para nada, estos apostadores existen, pero son una minoría.

La mayoría; aquellos en los que domina la mentalidad corto-placista, van buscando las sensaciones del día a día.

Esas sensaciones, esos descalabros descomunales de dopamina hacen que el cerebro acabe dependiente de este “placer” que es el apostar.

En realidad, es una adicción no muy diferente a la que proporcionan cosas como el “porno”.

En ambos casos, la gente necesita de ese “chute”.

En estos casos estamos hablando de adiciones a actividades, no a sustancias, como puede ser el alcohol, los cigarros, la cocaína.

Por eso es un tipo de adicción tan complicada de diagnosticar y de combatir.

En el consumo de cocaína o alcohol la cosa es sencilla.

Si la persona consume mucho de ambas sustancias se va a notar en su sangre, en su cuerpo, y lo podremos determinar por su aliento, aspecto, análisis varios, etcétera.

En la adicción de las apuestas es muy complicado “medir” la misma

Quizá si pudiéramos medir los niveles de dopamina en el cerebro podríamos llegar a alguna conclusión, pero lo cierto es que no hay pruebas para determinar si eres adicto o no.

¿Cómo puedes saber si alguien es adicto a las apuestas?

Ya lo acabo de decir.

Es muy complicado saber si una persona está adicta a este problema, al menos solo con verla y hablar con ella en la calle.

Tampoco podemos saberlo si vamos al médico a hacernos un análisis.

La única manera es ver que esa persona asiste de manera regular a una casa de apuestas física.

Si es así, y la vemos acudir de manera regular, podemos estar casi seguros de que esa persona tiene un grado de adicción.

¿El problema de hoy en día?

Que con las apuestas online no podemos saber esto.

Solo la persona que se dedica a apostar puede saber cuánto tiempo pasa apostando delante de la pantalla del ordenador; y la compañía de internet, pero claro, eso es algo que no le interesa a esa compañía.

Una manera de saber si alguien puede tener una adicción, que no tiene por qué ser la de las apuestas, es viendo si esa persona tiene problemas financieros.

Si el individuo tiene un buen trabajo, con buen ingreso y vemos que constantemente está pasando problemas financieros, pidiendo dinero, etcétera, entonces es probable que eso sea así.

¿Quién no conoce gente con algún tipo de adicción de apuestas, ya sea de máquina tragaperras o algo parecido?

Bien, este tipo de gente, como dije, suele tener problemas financieros.

Suele dejar de pagar la renta.

Suele pedir dinero prestado a amigos y familiares. Yo he tenido mucha gente que me ha pedido prestado dinero en mi vida. En la mayor parte de los casos por drogas y también por apuestas, como descubrí más tarde.

¿Qué hacer si tienes un problema de adicción de apuestas?

Pues lo más sano sería reconocerlo y actuar, lo que implicaría dejar de apostar, y posiblemente buscar ayuda.

¿Qué pasa?

Que la gran mayoría de los que están enganchados a las apuestas no reconocen que lo están.

Algunos, con un poco más de fuerza de voluntad, pueden controlar más o menos y no perder demasiado.

Los más compulsivos terminan perdiendo hasta la camiseta y más.

Es muy complicado que los que están enganchados a hacer apuestas compulsivas de manera habitual reconozcan el hecho y tomen medidas para evitarlo.

En estos casos es importante que las personas cercanas: familiares y amigos tomen las riendas y conciencien a la persona de que tiene un problema y de que necesita salir del mismo, incluso con la ayuda de psicólogos.

Sin embargo, el problema que comenté, antes, sobre el hecho de que a veces es muy difícil localizar a estas personas, hace que en muchos casos, sea casi imposible que se pueda dejar esta adicción fácilmente, pasando años, e incluso décadas con esta actitud destructiva, del carácter, y del bolsillo.

Nos sorprenderíamos de la cantidad de gente que apuesta desde casa mucho más de lo que debería y pierde de manera casi consistente, que además se callan este hecho, pero que siguen haciéndolo mes tras mes, casi de manera religiosa.

Afortunadamente, muchos de estos adictos “despiertan” al cabo de un tiempo, a veces tras pérdidas traumáticas, o golpes familiares o personales muy fuertes, y logran dar una vuelta a su vida, incluso dejando atrás este tipo de hábitos tan perjudicial.

Consejo final si eres adicto a las apuestas y no quieres reconocerlo

Puede que algún día leas esto y no tengas ni idea de que eres adicto a las apuestas, tras muchos años apostando en alguna de las modalidades existentes.

Hazte un favor.

Mira tus cuentas de las casas de apuestas, ya sean casas de apuestas deportivas, de póker, de casinos online, de brokers, etcétera.

Si ves que tienes pérdidas de manera consistente intenta reflexionar.

Hay un momento en el que es mejor parar.

Date un descanso de esa actividad y solo vuelve si es para intentar tomarla como un profesional, es decir, solo cuando sabes que puedes ganar, y en todo caso con una cantidad muy pequeña de tu ingreso, de tal manera que si el sistema eventualmente falla pierdas lo mínimo.

Seguir apostando de manera compulsiva tras muchos años es una actividad con esperanza financiera negativa, es decir, muy mala para tu bolsillo, y aunque no lo creas, también para tu salud.

Gracias por compartir

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